Las rutinas proporcionan seguridad y equilibrio afectivo a los niños y niñas, ya que estos

pueden prever y anteceder lo que va a suceder, en lugar de moverse en situaciones

desconocidas.

 

Además, las rutinas les ayudan a organizar y estructurar el concepto de tiempo pues la

repetición les permite conocer el presente, pasado y futuro.

 

Y por último, decir que además estimula la autonomía del niño/a ya que éste puede

anticiparse a lo que va a suceder sin depender del adulto.

 

¿Cómo puedo favorecer yo como padre/madre la rutina de mi hijo con respecto al centro

educativo?

 

1. Respetar un horario de entrada y salida (intentando que siempre sea el mismo o

muy aproximado).

 

2. Que las personas que lo lleven y lo recojan suelan ser siempre las mismas, y cuando

sea alguien diferente, avisad previamente al niño/a de que ese día será recogido por

esa persona en particular.

 

3. Mantener el uso diario del uniforme y la mochila del centro, para que el niño/a sepa

que va a la Escuela Infantil y no a otro lugar.